Narra David De María
Empecé a romper despacio, una de las orillas del sobre y pude ver a Alondra, tapándose los ojos y después, cuando saqué la hoja con el resultado, ella se quitó las manos de los ojos y mi mirada, creo que le dijo todo a ella, no podía salir de mi asombro.
–Alondra, mi consentida – La miré directamente a los ojos – Te amo y esto, nos cambia la vida.
Este resultado, lo cambiaba todo porque de ahora en adelante, íbamos a estar unidos más que nunca, por eso la abrace con más fue