Narra Alondra Ferreyra
Volvimos a Morelia, ese sábado casi por la noche Axel y yo. Sobra decir, que todo el camino me fue muy mal, me dieron ganas de devolver el estómago y el demás tiempo, casi me la pasé dormida, no era mucho lo mío los viajes en carretera, pues me mareaba demasiado y en esta ocasión, había más que añadir a eso, la desilusión por la que estaba pasando, pues mi relación con David, no estaba bien y no sabía, si aún le podría llamar relación o si ya esto significaba, que terminá