Narra Alondra Ferreyra
Esa noche o más bien madrugada, después de cenar la “torta del chavo” seguimos haciendo un rato lo del Tec, hasta que, nos dio mucho sueño y nos fuimos todos a dormir. Carmen nos habia acompañado un rato más y luego se subió ya que la infusión le hizo efecto.
–Mi princesa, te veo triste – Me dijo mi príncipe – No quise decirte delante de mi madre, ¿Estás bien?
–No, no lo estoy. Me siento mal David – Respondí llorando – Petra ha llegado muy lejos en venir hasta acá y no qu