Narra David de María
–Eso no te lo has creído, ni tú David de María, esos chicos, al parecer, te conocen muy bien. Eres el fresa del pueblo.
Eso me consideraban ellos, porque nuestra familia, tenía un buen status económico. Como muchas familias, que venían a vacacionar aquí.
–No mi princesa, bueno sí un poco pero no tienes por qué sentirte abrumada por eso, soy tú David y con eso debe bastarte.
–Y me basta y me sobra. Pero siento, que no me has contado muchas cosas sobre ti, yo ya he conocido a