Capítulo 42. Demasiada desesperación
Capítulo 42. Demasiada desesperación
Narra David De María Ramírez
Romina no se había medido, tenía que ir a abrir su gran bocota, eso no tenía perdón de Dios, ni de nadie.
–Lo pudo hacer porque no solo es amiga tuya – Dijo Sabadelle – Es amiga también de Alondra y la pusiste entre la espada y la pared.
No podía justificar lo que había hecho Romina, sí, según decía que quería Alondra, lo que menos pudo haber hecho fue eso porque ahora la que iba a sufrir sería su amiga, porque Altagracia no era