Capítulo 30. La cruda realidad
Capítulo 30. La cruda realidad
Narra David De María Ramírez
No le iba a mentir, que me la había estado montando en grande en la playa y de que ya habíamos empezado, pero hubo un fallo que lo arruinó por completo, ya ni al caso que volviera con él a buscar a Altagracia.
–En eso estaba, colega – Admití – Pero, ella tenía que arruinarlo todo nombrándome a Alondra y al abogado ese. Voy a casa, a por una cápsula y ella es toda tuya. Como bien lo has dicho, le basta y le sobra para complacernos a lo