Sage se encontraba de pie frente a la puerta de Aurora, esperando a que ella saliera de su cabaña. El Rey los había enviado a ambos al pueblo para investigar el mercado de la ciudad, donde se decía que había estallado una gran pelea entre cambiantes. Él había ido a entregarle el mensaje y ella había subido a cambiarse de vestido.
Salió corriendo, ajustándose las gafas para que se acomodaran bien en sus ojos. Esta vez no se puso el uniforme, sino que llevaba pantalones de nylon negro, un abrigo