Sage caminó con paso firme y enfadado hacia la casa de su padre. Estaba molesto porque Aurora no confiaba en él con respecto a lo que planeaba hacer. Su ira creció al darse cuenta de que no podía explicarle la razón por la que había salido de la manada. Pensó en cómo una mujer podía tener un temperamento tan fuerte y negarse a escuchar a su Alfa. Había hecho todo lo posible para evitar que se enfadara con él, recordando las canicas de que ella no le había dicho que lo dejaría. Sabía que no info