—¿Qué mierda es eso? —Cuestionó mi mejor amiga. —¿Por qué demonios estás disfrazada de gato?
—Sean bienvenidos, —Ares no se molestó en dejarme aclarar. —incluso si no han sido invitados.
Traté de contener una risa, pero fallé y un sonido levemente arrastrado se deslizó por mi garganta.
—¿De qué mierda te estás riendo, maldita rara?
Traté de estirar mis brazos para golpearla, pero Ares me sostuvo con más firmeza, evitando mi ataque furioso.
—Todavía que te vas a quedar en casa de alguien más ¿cr