51: Un pacto con el diablo.
Narra Marina.
Mis latidos se aceleran cuando lo dejo pasar. Este comienza a hablar diciendo que supo lo que me ocurrió y que le alegra saber que estoy bien, y yo, solo asintiendo y ansiosa, le pido que me dé respuesta.
—¿Por qué vino tan rápido?
—Bueno, digamos que el señor Duque podrá muy bien ocultar su vida amorosa, pero no su estado financiero.
—¿De qué habla?
Ambos nos sentamos casi frente al otro sobre el mueble de cuero, y entonces él prosigue sacando una carpeta llena de fotos; fotos d