~Daniel~
Ya estoy en mi cuerpo, pero sigo sin poder abrir mis ojos o moverme. Lo he intentado tantas veces que ya perdí la cuenta.
Trato de mover los dedos de mis manos o alguna parte de mi cuerpo, pero es lo mismo, mi cuerpo no me responde ¡es frustrante! aunque debo admitir que no es tan terrorífico como antes.
Dios si parecía un alma en pena, o mejor dicho un fantasma en pena. Lo peor de haber estado fuera de mi cuerpo fue ese vacío, ese extraño desapego y frío. No quiero imaginar como sería