Mundo de ficçãoIniciar sessão- ¡Oye!- Le grito mientras le doy una palmada en el brazo. Finge estar herido, pero ambos sabemos que no podría hacerle daño aunque quisiera.
- ¡Es una broma!- Levanta las manos en fingida defensa- No tienes aliento matutino, podría besarte toda la mañana. Podría hacerte otras cosas toda la mañana también ...
Pongo los ojos en blanco y paso junto a él mientras me dirijo a la cocina. Está tan cachondo. Son casi las diez de la mañana y todavía no he tomado café.
Yo







