GRAY
Cuando llega la mañana, me despierto sintiéndome más relajado y descansado que en años. Esta era la primera buena noche de sueño que tuve... ni siquiera sé desde hace cuanto. A menudo estoy plagado de pesadillas que repiten el ataque de la manada de las sombras a la mía, en las que mi madre grita que me aleje mientras la destrozan. No hace falta decir que no duermo mucho después de que esas pesadillas hagan acto de presencia, pero anoche no llegaron.
Lo primero que me saluda al despertar