La mañana marcaba las siete, pero el sol aún no se había alzado, o quizá ya lo había hecho y las nubes le impedían iluminar la tierra con mayor intensidad. Dentro de un apartamento cuyos habitantes casi en su totalidad ya habían salido para realizar sus respectivas actividades, Black permanecía oculto en su habitación, con la puerta cerrada con llave desde dentro para evitar que alguien entrara de repente.
Una respiración pesada escapó desde debajo de la manta, mientras un dulce aroma impregnab