“Yuki~”
Una voz suave y alegre resonó con claridad en los oídos de Black, haciendo que frunciera el ceño con desagrado sin darse cuenta. Su mirada se desvió hacia Yuki, quien parecía sorprendido y nervioso. Black podía percibir claramente las feromonas de estrés que se escapaban, aunque fueran leves.
“Me sorprende verte aquí, mi Alpha,” continuó el joven al lado derecho de Yuki con un tono coqueto, haciendo que Black se sintiera aún más incómodo.
“…vete,” dijo Yuki brevemente mientras apretaba