Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeia mordió su labio con nerviosismo e impaciencia, apenas a los cinco minutos de haber entrado a la habitación que iba a ocupar durante su estadía recibió un texto en móvil, razón por la que ahora se encontraba parada en afuera, en uno de los costados de la casa.
—Será mejor que me vaya— se dijo al no verlo y se giró — ¡Diablos! — mencionó asustada.
Caleb son







