El click que hizo la puerta de la habitación de Leia, fue el único sonido que le advirtió que alguien entraría.
Los ojos negros y sin emoción del padre de la joven recorrieron la casi oscura habitación.
—Nicoleta me ha informado que no has querido comer nada— dijo viendo como una bandeja con lo que debería ser la cena, descansaba en el buró cercano a la cama.
Ella guardó silencio al estar abrazada a sus rodillas, al permanecer sentada en una pequeña y cómoda sala acondicionada en su habitaci