—No— respondió con la garganta ardiendo, luego de ese largo trago de Bourbon – Mañana iré por la tarde. Deja todo resuelto – demando el rubio.
—Tu vuelo es por la noche, te necesito aquí temprano, aún hay asuntos que atender y debes elegir a quien será tu asistente personal en el proyecto. ¿Has visto los currículums que te envíe a tu correo? – cuestiono Stefano al otro lado de la línea.
—No— volvió a responder al tiempo de colocar su vaso sobre la mesa ratona en medio de su sala. El rose de cri