Mundo ficciónIniciar sesiónDurante los dos días siguientes, apenas coincidieron.
Leonard salía temprano y regresaba cuando Valeria ya estaba en la cama, o al revés. No había discusiones ni reproches abiertos, solo una sucesión de horarios mal encajados, de conversaciones pospuestas con un “luego” que nunca llegaba. La casa seguía funcionando. Las rutinas se man







