~ Amalia ~
Frente a mí, la fiscal Sarah Jenkins revisaba los documentos que habíamos recuperado de la caja 402.
A su lado, dos agentes del FBI tomaban notas en silencio.
Dante estaba sentado a mi izquierda, con los brazos cruzados y la mirada fija en el vacío.
Se había puesto una camisa limpia, pero todavía podía ver el relieve del vendaje en su hombro bajo la tela.
Su presencia era como una roca, silenciosa, pesada y absoluta.
— Es irónico. — Dijo Jenkins, dejando caer el informe de defu