~ Amalia ~
El amanecer en el refugio olía a humo y a café recalentado.
Dante estaba sentado a mi lado, observando las columnas de números y nombres con una frialdad que me recordaba por qué era el heredero de un imperio, aunque ahora fuera un imperio en cenizas.
Habíamos descubierto la red de traición completa.
Los Gallo no solo estaban financiando al Sindicato, estaban usando los nombres de jueces y políticos que yo conocía para asegurar que, una vez que Marco fuera condenado, ellos tomaran