++Gisela++
Mi corazón se estrujó de la preocupación por que fifí muera, todavía no me convence de que ella está bien, ¿por qué no me la entregaron? Al diablo todo aquello, “conmigo estará bien, ella se recuperará pronto”. No, estoy segura de que me está mintiendo.
Lucero y Adal me han pedido que me tranquilice, que confíe en las palabras del veterinario. Ya ha pasado un día completo y con el remordimiento de no poder ir a visitar a la perrita.
Me acosté y abracé mi cara en la almohada, analizan