Ya camino hacia la clínica le digo a Dolores que ponga un poco de música para emocionar el ambiente, claro está que sean suaves porque si no volveremos locas a las dos señoras. Oh, se me había olvidado que mi suegra ha traído consigo a fifí, es que no confía mucho en Adal que se diga y menos en el nieto. Estoy triste, pero a la vez las ocurrencias de ella me sacan una sonrisa, esa que me da fuerzas para alentar a mi mami.
Estoy pidiéndole a Dios que me dé una oportunidad de seguir con mi madre,