++Gisela++
Dios mío... Ah, sin poder mover mi cuerpo, abro lentamente mis ojos, pero lo vuelvo a cerrar tras sentir como los rayos del sol golpeaban mis ojos. Me remuevo un poco y busco el edredón del cual debería estar cubierta, pero, en cambio, estoy tendida en una inmensa cama, desnuda y sin nadie que me acompañe.
Intento abrir los ojos para recordar donde estoy y también la hora que es. Extiendo mi mano hacia la mesita de noche y como si fuese mi mano como una araña, buscando su presa, ¡mi