—¿Terminó? No, la fiesta no ha terminado y no te preocupes por la ropa, mañana la mandaré a la tintorería, pero antes quiero que la tengas en tu closet, ¿puedo conocer tu habitación? Sin faltarte el respeto, solo quiero conocer un poco de ti.
—¿Por qué?
—Porque me interesas Gisela, tengo que saber tus gustos y tú los míos —la última palabra provoca que se me haga un nudo en mi garganta—, está bien, será en la próxima, por lo que veo Lucero, te intimida, lo acabo de notar hace un momento, no te