No.
Que tontearía.
Y pensar que Adam le estaba empezando a caer un poco mejor…
Tessa se levantó indignada del sofá, y lo miro con ojos altivos. Ella era la pura imagen de una mujer bella, y llena de dignidad.
—¿Por qué cree que me vendería por dinero?
Adam sonrió —¿y no estas con el idiota de mi primo por eso?— había burla en su voz
—¿Me cree una oportunista?
El no contesto.
Tessa tomo el cheque, lo alzo para que Adam lo viera con claridad, y luego lo rompió en cuatro no muy elegantes y