Diana.
Me limpio las lágrimas con prisa al escuchar qué alguien se acerca por el pasillo, a los pocos minutos veo a una a los guardias qué me trajeron aquí.
-muevete ya te van a enjuiciar.
-puedo saber que delito cometí.
-no estamos autorizados para decir nada acerca del juicio.
Me acerco a los barrotes para que me saquen de este lugar maloliente, me llevan a un ala del palacio qué no conozco y al entrar en ves de mirar a Max presente en la sala están la emperatriz viuda junto con una