CAPÍTULO 16
Le niego para que sea lo que sea que esté pensando, lo desista ahora mismo. Su mano derecha se desliza delicadamente por mi espalda y aprieto los ojos por las cosquillas que se van acumulando en mi vientre bajo. Me muevo para salir de mi habitación cuando estoy completamente vestida, pero uno de sus brazos bloquea mi paso. Esa sonrisa llena de maldad se vuelve a formar y aunque intento ignorarlo, algo dentro de mí me dice que esta noche no va a terminar muy bien que digamos.
Sacudo