[CAPÍTULO TREINTA Y CUATRO]

Me encontraba sentada en un banco frente al lago que había en el parque. Después de salir del bufete de los hermanos, fui a ver a Maya para contarla todo lo que había pasado. Me disculpé por tener que hacerla regresar al trabajo así sin más.

—No tienes que disculparte, en serio. —me había dicho—Ayer durante la celebración me di cuenta de lo mucho que añoraba regre
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