Mundo ficciónIniciar sesiónEran las ocho de la noche y me encontraba en la cocina comiendo sopa de fideos mientras pensaba en lo que había pasado en el bufete aquella tarde. Nicolás se había marchado y no había vuelto a saber de él, no podía permitirme tenerlo así de lejos a estas alturas, por lo tanto, me armé de valor y le marqué después de darle vueltas a una excusa por mi llamada.
Llevé el






