Alba está petrificada ante aquella petición por lo que ni sabe que responder, Enrique al notar que ella está avergonzada frente a todas aquellas personas, se incorpora y sin que ella module ni una palabra, le coloca el anillo y estampa un beso escueto en los labios.
Después de forma discreta le susurra al oído “sígueme la corriente, por favor”.
Quien tampoco puede creer que eso esté pasando es Leandro. A su mente llegan todas las interrogantes posibles ¿Alba lo había estado engañando? ¿Entre el