Alba mordió el anzuelo...
Alba teclea algunas cosas en su computadora para guardar ciertos documentos e ir a almorzar. Cuando alza la mirada, no ve su compañera frente a ella, luego escucha unos tacones resonar por el pasillo, se asoma y es Martina que se aproxima apresurada.
—Alba, ha llegado el jefe, levántate —le ordena y luego se coloca al lado de la puerta de la oficina de su jefe.
Alba se levanta de su escritorio, pero se queda ahí, no necesitaba moverse. Los pasos profundos de Leandro marcan como eco y al llegar