Capítulo 29. Amigos, enemigos, casados
Maddison regresó a casa, era raro no tener que ir a trabajar, entró a su estudio y revisó en línea en Palermo Shipping, muy contenta constató que tenían más pedidos y viajes pautado.
—Debo agradecer al apellido Hamilton y a la intervención de Charlotte.
Dijo para sí misma, escuchó la campanilla y negó con la cabeza, recordó los viajes que ordenó Charlotte y estaba por revisar los manifiestos cuando notó el sonido insistente de la campanilla.
Maddison dejó lo que estaba haciendo y fu