Aiden se encontraba solo en la habitación vacía. Sobre la mesa yacía la insignia de Luna, un reloj de bolsillo de plata con la inscripción «Para mi querido Alfa. Por siempre tuya, Cloe», y un acuerdo de disolución del lazo de pareja firmado.
Se había ido.
Contempló los objetos, paralizado, mientras la verdad se asentaba sobre él como una densa niebla.
Entonces, explotó.
Salió disparado por la puerta, atravesando el complejo como un poseso, buscando cualquier señal de ella en cada calle, en c