capitulo 75. La noche en que todo se trizo.
Pov VANESSA:
No podía creerlo. Lautaro seguía con los ojos cerrados, pero sus manos y pies temblaban con reflejos tan precisos, tan salvajes, que parecían pertenecer a otro ser. Cada movimiento era un latido de esperanza sabía que faltaba poco para volver a ver esa sonrisa que iluminaba mis días y esos ojos marrones que brillaban con sueños aún sin cumplir. Mi pulso se desbocaba mientras le pasaba los dedos por el cabello húmedo. - Por favor, despierta.
- Vanessa, ¿cómo está mi muchacho?
La voz de Antuan me cortó el aliento como un cuchillo frío. Me volví tan rápido que sentí un dolor agudo en el hombro aún no se había recuperado del accidente. Lo miré a los ojos grises, tan fríos como el mármol de su despacho, y traté de mantener la calma.
- Está bien. Le mandé hacer nuevos análisis. Estoy segura de que despertará pronto.
Antuan asintió, su mirada se posó en Lautaro por un instante, un instante que no encontré ni compasión ni afecto, solo cálculo.
- Es bueno saberlo. Sigue esfor