capitulo 75. La noche en que todo se trizo.
Pov VANESSA:
No podía creerlo. Lautaro seguía con los ojos cerrados, pero sus manos y pies temblaban con reflejos tan precisos, tan salvajes, que parecían pertenecer a otro ser. Cada movimiento era un latido de esperanza sabía que faltaba poco para volver a ver esa sonrisa que iluminaba mis días y esos ojos marrones que brillaban con sueños aún sin cumplir. Mi pulso se desbocaba mientras le pasaba los dedos por el cabello húmedo. - Por favor, despierta.
- Vanessa, ¿cómo está mi muchacho?
La