Capítulo 13. El viaje
Mi celular me despertó —no por la alarma, sino porque no paraba de vibrar. Tardé unos segundos en entender qué estaba pasando, quién quería hablar tanto conmigo, pero en realidad estaba siendo inundado de mensajes de personas desconocidas.
Augusto había publicado una foto nuestra, no solo nosotros dos sino también con la abuela, en su red social, con un pie de foto cursi: "mis dos amores".
Yo ya tenía bloqueado mi perfil, que en realidad era casi un perfil fantasma —tenía muy pocas personas y