Capítulo 80. Revancha
"Isabella"
Un día más sin respuestas — cuatro semanas sin noticias— y de nada servía gritarle a la policía, a John o a nadie. Después de mi última visita a Carlos, comprendí que necesitaba un propósito, hacer algo real para cambiar esta situación.
Augusto quería que buscara a un psicólogo, pero yo no necesitaba a un médico; necesitaba una respuesta. Había entrado en este matrimonio para vengarme de Carlos y, en mi ingenuidad, mi plan era robarle los clientes —lo que, por sí solo, no significaba