Capítulo 35. Y el juego comienza
"Isabella"
Augusto llamó avisando que haría un viaje corto y que estaría de vuelta en dos días. La vida se había puesto patas arriba en los últimos días y los recuerdos de nuestro momento en el baño aún estaban vivos en mi mente.
A pesar de que me gustaba volver a casa, todavía no me sentía totalmente segura, aun sabiendo que había un guardia en la puerta. Con el fin del protocolo de seguridad que nos mantenía en aislamiento, decidí hacerle una visita a mi socio y trabajar un poco; no podía que