Capítulo 151. Último mensaje
"Isabella"
— No entiendo… ¿por qué quieres trabajar allí? —preguntó Camila, un poco incrédula, cuando supo que ahora era la secretaria de Augusto.
— No quiero quedarme en casa sin hacer nada — respondí. Era una verdad a medias y, por su mirada, Camila sabía muy bien que había más detrás de eso, pero aún no era el momento de hablar.
Mi prima andaba algo deprimida los últimos días. La acusación de robo en la discoteca se resolvería pronto, pero había perdido el empleo y, como las noticias vuelan,