Capítulo 101. Consejos y advertencias.
"Isabella"
Cuando salí de la oficina de Augusto, mis piernas temblaban; era demasiada información. Decidí ir a casa de Camila, era la única que sabía lo del contrato, podría desahogarme y pedir un consejo. En realidad, necesitaba soltarlo todo con alguien antes de que mi cabeza explotara.
Ella ni siquiera tuvo tiempo de decir “hola” y yo ya había empezado a soltarlo todo; le conté de Karen, de Diana con Ícaro, de Augusto dejando la empresa… Hablé hasta que se me secó la boca, hasta quedarme sin