"Camila"
Me desperté con el corazón acelerado y el cuerpo empapado en sudor tras otra pesadilla.
Al principio, dormir al lado de César me había ayudado, pero ahora, sola en mi habitación, por más que intentara relajarme, meditar o tomar un té relajante natural, no podía evitar despertarme en mitad de la noche sintiendo que aún estaba atrapada.
Miré el reloj; apenas eran las cuatro y media de la mañana.
Cuando volví a casa después del secuestro, fue difícil ocultarle a mi madre que no había pasa