"Júlia"
Como una buena compañera, estaba sentada al lado del lecho de Romeo cuando el médico explicó que estaba retirando la sedación. Sujetando su mano, mantuve una expresión preocupada, sintiendo la mirada de Viktor sobre mí, evaluándome.
En los últimos días, mi atención se había centrado en la sala de operaciones de la mansión. Ya había notado el movimiento discreto en esa ala: las entradas restringidas, los encuentros silenciosos y la presencia constante de guardias cerca de aquella puerta.