36. No Dudes De Mi Amor
La extraño demasiado, necesito verla ya. «Solo tres días más…» Me digo a mí mismo, pero no sé si funcione para dejar de echarla de menos. Me recuesto sobre el sofá de mi piso después de un largo día de reuniones y tomo mi móvil. Sin dudarlo, marco su número y dejo que suene. «Tarda mucho en responder; eso es extraño»
—Hola.— Escucho finalmente del otro lado. Su voz suena extraña, ¿ha estado llorando?
—Gianna, cariño, ¿Qué sucede?— Pregunto alarmado.
El silencio se hace presente. —¿Cómo te has