49. Planes y Amaneceres
Después de habernos caído del sofá, hemos decidido mudarnos a mi cama y ahora si puedo abrazarme a él cómodamente. «No lo puedo creer, me ha propuesto vivir juntos. Esto es llevar lo nuestro mucho más allá de ese trato»
—¿Te has arrepentido?— Me pregunta rompiendo el silencio que se había formado en esta habitación.
—¡No!, ¿tú?— pregunto preocupada.
Ríe —Tampoco; al contrario, estoy pensando en ir a busca un piso nuevo mañana mismo.— Me dice con entusiasmo.
No había pensado en este detalle. Yo