51. Te Amo Ya no es suficiente
Fue cuestión de una media hora para que la foto que nos tomo el fotógrafo apareciera en todas las redes sociales y mi móvil estallara con notificaciones. Entramos a nuestro piso y antes de nada, saco mi móvil del bolsillo y lo silencio.
—¡Estoy tan feliz!— Exclama y da vueltas por el salón como una niña pequeña.
—Y yo estoy muy orgulloso de ti, mi vida.— Digo acercándome a ella y cuando puedo, coloco mis manos en su cintura y la detengo. —Te amo.— Le digo sonriente y hago que pegue su cuerpo a