15. Cumpliendo el trato
El aire se hace ausente en este beso, pero no quiero dejar de besarle. Quisiera poder respirar de ella, pero al parecer tiene otros planes. Lentamente, separo mis labios de los suyos, pero no suelto su rostro; si no todo lo contrario, lo sujeto con más fuerza para que no se separe de mí.
—No te alejes de mí— le pido en un susurro que parece la súplica de alguien que está agonizando.
—Matt... no puedo—me dice seria.
—¿Qué es lo que no puedes?, ¿amar?— Pregunto mirándola fijamente.
Ella asiente –