LIII. Hola de nuevo, "querido" exnovio
Abrí los ojos, completamente mareada y desorientada. Mi cabeza latiendo de dolor ferozmente.
Lo último que recuerdo es haberle dicho a Diego que fuera a buscar algo de Lia y acto seguido entró un camarero, que no era el mismo que me había atendido antes, me pasó la carta para que fuera escogiendo y cuando estaba concentrada en ver el menú, sentí de repente un dolor agudo en el cuello.
Solté rápido la carta, me llevé la mano al cuello y miré incrédula la jeringa en la mano del camarero, goteando