LII. El peor error que he cometido en la vida
Así pasamos una semana perdidos en nuestra burbuja de amor, pero lamentablemente el mundo real nos esperaba allá afuera y era imposible no regresar a él.
Con la promesa de volver a esta isla, que se ha convertido en uno de los sitios más importantes del mundo para mí, nos despedimos, montamos en el helicóptero que nos llevaría hasta un hangar privado, en una ciudad más grande y tomar el jet privado de Ethan, para regresar a casa.
Aunque el viaje no era muy largo, volar siempre me daba un poco d