El viernes había llegado a una velocidad impactante que me tenía con los nervios a flor de piel. Me encontraba en casa con mis padres, los tres estábamos sentados en el sofá de la sala ya que les comenté que esa noche estaría con Eric.
Y que no me esperaran porque no tenía planes de volver hasta el día siguiente... Cosa que alertó a mamá y la dejó toda emocionada porque entendió al instante lo que sucedía.
Papá estaba calmado, leyendo el periódico mientras bebía una taza de café.
—Me alegra tan