—Tu beso infinito, te amo —susurré con muchas emociones saliendo a flote.
—Tati, ese beso siempre estará conmigo —la tía acarició su mejilla.
Continúo dibujando, mi tía tejiendo y mientras hablamos. Le conté algunas cosas, tampoco quería traer problemas y fue agradable verla sonreír. Cuando terminé le mostré el dibujo y me abrazó. Quedó hermosa con su pañuelo, su mirada puesta en la tela y su sonrisa presente.
—Es precioso, guárdalo tú.
—Claro, será mi tesoro. Me tengo que ir, voy a casa de pa